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Cómo planificar las inversiones

Cómo Planificar las Inversiones en un Proyecto Empresarial

En nuestros proyectos emprendedores tenemos que tener claro las inversiones que vamos a tener que llevar a cabo, ya que son una parte muy importante de nuestra estrategia.

La estrategia de inversión no solo debe ser robusta sino también flexible, abarcando el corto, medio y largo plazo.

Y la razón que tiene el que deba tener una planificación cronológica, es que no será igual la estrategia de inversiones cuando estés comenzando, que cuando estás creciendo o cuando estás escalando tu proyecto.

Objetivos empresariales.

Pero empecemos por lo básico, antes de invertir un solo euro, es crucial entender claramente los objetivos de tu empresa.

Define qué quieres lograr en el corto (1 año), medio (2-3 años) y largo plazo (más de 4 años).

En función de los objetivos que te marques vas a tener que llevar a cabo unas inversiones u otras. Piensa por ejemplo que quieres vender un master de 2000 euros, no tendría lógica que con ese precio no grabaras con las luces adecuadas, los micro y las cámaras que te permitieran tener un contenido audiovisual de calidad.

Así que antes de planificar nuestra estrategia de inversiones lo primero que tenemos que tener presente son los objetivos que queremos alcanzar. Recuerda un sueño sin un plan, es sólo un deseo.

Con estos objetivos claros pasamos a estructurar nuestra planificación de inversiones.

Cómo Planificar las Inversiones en un Proyecto Empresarial.

Planificación de inversiones a corto plazo.

Las inversiones a corto plazo son aquellas que te ayudarán a obtener resultados inmediatos. Estos pueden incluir la compra de equipos esenciales o el aumento del capital circulante para financiar las operaciones diarias.

Para estas inversiones, considera fuentes de financiación que ofrezcan flexibilidad y bajo coste, como líneas de crédito o préstamos a corto plazo. Es vital que estas inversiones sean rápidas de implementar y que contribuyan directamente a aumentar ingresos o reducir costes.

No tendría sentido realizar inversiones a corto plazo que se financiaran con endeudamiento a largo plazo.

Imagina que vas a invertir en un lanzamiento en publicidad 7000 euros y no cuentas con ese cash, no tendría lógica que esa inversión la financiaras con un préstamo a largo plazo. Lo lógico es que la financies con fondos propios, o como mucho con una póliza de crédito, cuidando de no pagar más cantidad de intereses financieros que lo que tendrás de retorno de la inversión.

Entiende también, que al principio de tu negocio empresarial, todo es urgente. Necesitas cosas que te den resultados ya: como un buen sitio web, algo de publicidad, o ese software de gestión que evitará que termines ahogado en un mar de recibos. Aquí, la clave es no volverte loco abriendo la cartera. Opta por soluciones que escalen con tus necesidades y, sobre todo, que no te encadenen a gastos fijos gigantes. Y recuerda, gastar no es malo si es inteligente.

Al comienzo tus inversiones por tanto deben estar centradas en que faciliten un rápido retorno. Serán las inversiones imprescindibles para poner en circulación tus productos o servicios que te permitan obtener más cash a corto plazo. Y lo más prudente es que estas inversiones iniciales las lleves a cabo con fondos propios.

Estrategias de inversión a medio plazo.

Bien, ya pasaste la fase de “sobreviví a mi primer año”. Ahora, ¿cómo haces para que tu negocio no sea un éxito de verano y luego desaparezca?

Piensa en mejorar procesos, capacitar a tu equipo, y tal vez, solo tal vez, empezar a explorar nuevos mercados o  el desarrollo de nuevos productos o la inversión en tecnología avanzada.

Aquí puedes empezar a usar financiación más estructurada, como un crédito a plazo que tenga sentido con tu flujo de caja. Es como elegir un buen vino, debe ser algo que puedas disfrutar, pero que también pueda madurar bien.

En la fase de medio plazo, tu enfoque debe estar en inversiones que fortalezcan la estructura de tu empresa y la preparen para un crecimiento sostenido.

Aquí, las opciones de financiación podrían ser más variadas, incluyendo préstamos bancarios a medio plazo, o incluso entrar en sociedades estratégicas con otras empresas.

Visión a largo plazo y sostenibilidad.

Aquí es donde te juegas el ser una leyenda o terminar como el juguete roto del mundo empresarial.

Inversiones en innovación, expansión seria, o incluso prepararte para comprar a tu competencia, entran en juego.

Este es el momento de buscar inversores que no solo quieran poner dinero, sino que aporten valor real. Piensa en capital riesgo o incluso en salir a bolsa si te sientes valiente. Pero, como con cualquier relación a largo plazo, asegúrate de que son los compañeros adecuados para tu viaje.

Para las inversiones a largo plazo, piensa en la sostenibilidad y la innovación continua. Inversiones en I+D, adquisición de otras empresas o el desarrollo de una infraestructura robusta son esenciales para mantenerse competitivo en el mercado.

Para financiar estos proyectos, puedes considerar la emisión de acciones o bonos, o buscar inversionistas de capital riesgo interesados en el potencial de crecimiento a largo plazo de tu empresa. Aquí ya debes estar centrado en la escalabilidad de tu proyecto. 

 Y seguro que llegados a este punto ya entiendes cómo Planificar las Inversiones en un Proyecto Empresarial.

Organización de la financiación.

Así que como imaginarás, organizar adecuadamente la financiación es tan crucial como planificar las inversiones. Diversifica tus fuentes de financiación para no depender exclusivamente de una.

Mantén un equilibrio saludable entre deuda y capital propio para no comprometer la liquidez de tu empresa.

Ese equilibrio es importante ya que no siempre será lo óptimo realizar solo autofinanciación, porque podríamos entrar en coste de oportunidad. Y evidentemente, tampoco será bueno un alto nivel alto de endeudamiento que implique que nuestro margen de beneficio se vea reducido por los gastos financieros.

El mercado cambia más rápido que las modas en Instagram, por lo que revisar tus planes de inversión debería ser algo habitual. No te cases con tus ideas iniciales y ajusta tus planes conforme lo que va pasando en tu negocio y en el mercado.

Conclusión.

La planificación efectiva de inversiones es una piedra angular para cualquier emprendedor que aspire al éxito a largo plazo. Cómo Planificar las Inversiones en un Proyecto Empresarial es un escalón de tu proyecto que debes subir sí o sí.

Si no lo planificas, puedes acabar cayendo en realizar las inversiones que te sean más afines y no las que vayan alineadas con el crecimiento y escalabilidad de tu proyecto empresarial.

Recuerda que cada decisión de inversión debe ser medida, pensada y alineada con los objetivos generales de tu empresa. Con una planificación cuidadosa y una ejecución estratégica, el cielo es el límite para lo que tu negocio puede alcanzar.

Invertir sabiamente no solo es cuestión de abrir la cartera y esperar lo mejor. Es un juego de estrategia, paciencia y un poco de audacia. Recuerda que, al final del día, el objetivo es que tu empresa no solo sobreviva, sino que realmente prospere y deje una marca.

Y claro, que tú puedas dormir tranquilo sin tener que preguntarte si el próximo cheque rebotará más alto que una pelota de playa en un concierto. ¡Suerte, emprendedor!

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